viernes, 5 de septiembre de 2008

"El Psicólogo y el loco"


Un día me vi tan pero tan tirado en el fondo del mundo… que me dieron ganas de meter la mano y traerme un poco. Mis ideas tan descompuestas, querían paz y les di guerra, pero no en esta tierra.
Así como de sorpresa, un Psicólogo saqué de mi cabeza ¿Estás loco? Me dijo Teresa. A mi cuerpo nervioso una sensación en la panza le bajó de golpe, dije ¿Qué pasa?
Sentí un fuerte cosquilleo en cada mano y bajé la mirada, mi cara asombrada por lo que veía, fruncí las cejas y retrocedí diez centímetros hacia atrás la cabeza.
En una mano tenía a un loco contando todas mis huellas digitales y en la otra el Psicólogo tan monólogo sentado en la punta del dedo gordo, trataban de unirse el uno con el otro… pero eran tan opuestos como imán del mismo polo.
Así pasaron varias horas y yo me preguntaba ¿Qué hay? ¿Por qué tanta demora? La sensación tipo adrenalina fría volvió enseguida. En realidad no sé si alguna vez terminó, y volví al tema.
Agarré con mis dos manos y los uní a la fuerza para ponerlos otra vez en mi cabeza. Ahí fue cuando sentí dentro mío un silencio… como si estuviese encerrado entre cuatro montañas durante cinco minutos. Mi mente se había ido lo más lejos que te puedas imaginar, si así como lees o escuchas… se fue a encontrar con la paz.
De pronto mi cuerpo despertó… como de una gran pesadilla. Mi corazón muy acelerado, mi pecho agitado y mi frente mojada con un sudor helado. Miré rápidamente para todos lados, y sentí nuevamente paz en mi cabeza.
El psicólogo y el loco hicieron trato con el abogado frustrado en mi pasado. Ahora sigo la vida loca acompañada de mis amigas las gaviotas…


MATIAS…

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