
Caminando por la blanda arena mirando la luna y las estrellas me di cuenta que no puedo vivir sin ella. Me senté en una piedra y me puse a recordar, bajo la luna vi tu cara, se anticipaba a todas las estrellas doradas, el fuerte viento trajo tus recuerdos a mi puerto. En mi barco salí rumbo hacia el medio donde con un anzuelo te podía llegar a encontrar, falló uno falló otro y un tercero tocó fondo, era tanta la tristeza por ella que el llanto del cielo no me conmovió ni un pelo.
Velas, lluvia, truenos, rosas me deliro a pensar en la historia más romántica de mi vida, lástima que no estés… y sin vos, decidí navegar, seguí, seguí casi hasta llegar, pero no llegué hasta ningún lugar, el timón de mi vida se había atorado en una herida.
Le pedí ayuda a la sirena, ya que pasaba con una sirena… me quiso ayudar, la podía ver y no tocar. Me empujó hasta llegar a la orilla del mar, la despedí invitándola a cenar, porque me ayudó a encontrar este lugar, donde mi corazón me pidió cenar.
Sé que en algún lugar estás… y si vine hasta acá para pensar, preferiría estar en otro lugar.
Mientras tanto mirando a la luna sigo buscando tu ternura…

MATIAS…
Velas, lluvia, truenos, rosas me deliro a pensar en la historia más romántica de mi vida, lástima que no estés… y sin vos, decidí navegar, seguí, seguí casi hasta llegar, pero no llegué hasta ningún lugar, el timón de mi vida se había atorado en una herida.
Le pedí ayuda a la sirena, ya que pasaba con una sirena… me quiso ayudar, la podía ver y no tocar. Me empujó hasta llegar a la orilla del mar, la despedí invitándola a cenar, porque me ayudó a encontrar este lugar, donde mi corazón me pidió cenar.
Sé que en algún lugar estás… y si vine hasta acá para pensar, preferiría estar en otro lugar.
Mientras tanto mirando a la luna sigo buscando tu ternura…

MATIAS…
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